Mayo 2021 marcó el inicio de un sueño: crear un espacio donde cada miembro de la familia pudiera sentarse a la misma mesa y encontrar algo especial. Decidimos transformar esa visión en realidad.
Crostoli nació en un espacio pequeño, pero rápidamente nuestro corazón creció más grande que nuestras paredes. En enero de 2024, le dimos nueva vida a la casa donde creció nuestra madre, donde nosotras mismas jugamos de niñas. Ese espacio, que guardaba tantos recuerdos, estaba esperando una segunda oportunidad. Hoy recibe a muchos más comensales que, como nosotras, creen que la mejor comida se disfruta en familia.

La casa de los abuelos
La casa donde hoy está Crostoli es la casa familiar de nuestros abuelos, los dos de nombre Guadalupe. Ahí crecieron nuestra mamá y sus tres hermanos, y ahí crecimos también todos los nietos. Hoy ese lugar tiene una segunda vida.
Nuestro primer local estaba a media cuadra de aquí, a la vuelta. Cuando la casa quedó lista, volvimos a ella.

Antes y ahora



Hecho por mujeres
Somos cinco hermanas. Tres de nosotras, Estefany, Franea e Ingrid, fundamos Crostoli. Afra acaba de sumarse al equipo, y Vivian, aunque no trabaja aquí, siempre está con nosotras, apoyándonos. Nos acompañan dos mujeres que nos inspiran y que también son parte de Crostoli: nuestra mamá, Rosío, y nuestra tía, Lorena. Creemos en emprender con visión y con el corazón.
De nuestro papá, Pepe, como todos lo conocían, heredamos el gusto por la comida y por disfrutar de comer.
Así empezamos


- 29 de mayo de 2021Inauguramos un local pequeño, a media cuadra de aquí
- Enero 2024Volvimos a la casa de los abuelos
- Cada mesMéxico en Crostoli: platillos que cuentan historias
Nuestra esencia
Elegimos el nombre Crostoli —ese dulce italiano que alegra los carnavales— porque representa nuestra filosofía: celebrar la vida con sabor, sin importar tus restricciones alimenticias. Somos un espacio de fusión donde los paninis conviven con los chilaquiles, donde la tradición mexicana baila con los sabores italianos.
Cada mes creamos platillos especiales que cuentan historias entre dos tierras, porque creemos que la innovación nace cuando dejamos que los sabores se conozcan sin fronteras.

Nuestro compromiso
Venimos de Los Altos de Jalisco, pero Sahuayo nos enseñó que el comercio es arte, que servir es vocación, y que cuando crees en algo diferente, la comunidad responde. Hemos visto cómo nuestro espíritu innovador inspira a otros, y eso nos llena de orgullo.
Queremos que cada visita sea un abrazo al alma. Que cuando salgas de aquí, lleves contigo no solo el sabor de una buena comida, sino la calidez de saberte en casa.
Gracias por ser parte de nuestra historia.
— La familia Crostoli





